La miel de algarrobo es un tipo de miel monofloral, producida por abejas que se alimentan principalmente del néctar de las flores del algarrobo, un árbol de la familia de las leguminosas que se encuentra sobre todo en las regiones mediterráneas.
La miel de algarroba tiene un color ámbar oscuro y un sabor intenso y dulce, con notas acarameladas y ligeramente amargas. La textura es espesa y cremosa, gracias a la presencia de una gran cantidad de azúcar en el néctar de algarroba.
La miel de algarroba también es apreciada por sus propiedades nutricionales y terapéuticas, incluida la capacidad de ayudar a calmar la tos y el dolor de garganta, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas. Además, la miel de algarroba contiene antioxidantes y minerales como hierro, calcio y magnesio.

