Un postre exquisito y refinado, compuesto por una cáscara de chocolate blanco o verde claro, modelada expertamente para que parezca un huevo. En su interior, una deliciosa crema de pistacho, elaborada con ingredientes de gran calidad, envuelve el paladar con su textura aterciopelada y su sabor fuerte pero equilibrado.
Los granos de pistacho cubren el exterior del huevo, agregando un borde crujiente e intensificando el sabor del pistacho con cada bocado.
Peso neto: 500g

